El 30 de abril, el Casino del Río será escenario de una propuesta que combina vino, gastronomía libre y fiesta hasta la madrugada. Una experiencia distinta, con el Malbec como protagonista y el sello del sommelier Yamil Nieva.

La escena gastronómica de Viedma suma un evento que promete romper el molde: Wine Factory, una noche donde el vino se vive de forma descontracturada, social y festiva.
Organizado por el sommelier Yamil Nieva, el encuentro propone una experiencia integral que mezcla degustación, cocina y música en vivo en un mismo espacio.

La cita será el próximo 30 de abril en el Casino del Río, con una dinámica que invita a circular, probar y disfrutar sin estructuras rígidas.
🍇 Vino, comida y clima relajado
Lejos de los formatos tradicionales de feria o cena, Wine Factory apuesta por un estilo más libre. La idea es que el público se mueva, explore distintas propuestas y construya su propia experiencia durante la noche.
La entrada incluye:
Comida libre durante toda la noche
Cuatro copas de vinos seleccionados
Acceso completo a la fiesta
Un combo pensado para quedarse y dejarse llevar por el ritmo del evento.

🍷 El Malbec como eje
En sintonía con la identidad vitivinícola argentina, el evento tendrá al Malbec como protagonista central.
Habrá un espacio especialmente dedicado —el Malbec Bar— donde se podrán recorrer distintas expresiones del varietal, junto a otras opciones en barra que completan la experiencia.
🎶 De la degustación a la fiesta
La propuesta se desarrollará en dos momentos que se integran en una sola noche:
De 20:00 a 00:00: degustación, gastronomía libre y shows en vivo
De 00:00 a 06:00: comienza la Factory, con DJs y una impronta más festiva
La transición estará marcada por música en vivo, generando un pase natural entre la experiencia gastronómica y la fiesta.

🎟️ Entradas y capacidad
El valor de la experiencia completa es de $50.000 e incluye todos los servicios del primer tramo más el acceso a la fiesta.
Los cupos serán limitados, ya que el evento se desarrollará en un mismo espacio con estaciones, barras y escenarios, lo que reduce la capacidad total del salón.
Una propuesta distinta para la capital rionegrina, donde el vino —con el Malbec como bandera— se cruza con la cocina y la música en una noche pensada para disfrutar sin pausas.







