El 17 de julio de 2025 el fuego arrasó con la fábrica de Estilo Patagonia. No quedaron máquinas, instalaciones ni estructura. Solamente la platea.
A casi un año de aquel incendio, el emprendimiento de Eduardo Chico volvió a ponerse de pie. Y no como una reparación parcial: la planta fue reconstruida completamente desde cero en apenas siete meses.
La reinauguración se realizó el 24 de mayo, aunque hasta el día anterior todavía había trabajadores terminando detalles de obra. La velocidad de la reconstrucción sorprende incluso al propio Eduardo Chico, que recuerda que al momento del incendio se encontraba en Buenos Aires participando de la Exposición Rural.

La historia de Estilo Patagonia comenzó mucho antes del incendio. Nació en plena crisis del 2001, después del cierre de una disquería y la venta de un negocio de electrodomésticos. En aquel contexto, Eduardo recordó una frase de un tío español que años antes se sorprendía al ver liebres y vizcachas desaprovechadas al costado de las rutas patagónicas: “Hay que ponerlas adentro de un frasquito”. Aquella idea terminó convirtiéndose en el origen del emprendimiento.
Primero llegaron los escabeches de vizcacha, cordero y pollo. Con el tiempo, la producción fue creciendo hasta transformarse en una de las referencias gastronómicas regionales vinculadas a conservas y productos con identidad patagónica. Hoy Estilo Patagonia elabora escabeches de liebre, jabalí, mariscos y vegetales, además de distintas pastas artesanales.
Después del incendio vino una etapa difícil: limpiar restos, retirar estructuras quemadas y volver a empezar. La reconstrucción comenzó en octubre y desde entonces hubo trabajadores prácticamente todos los días.

La nueva fábrica demandó rehacer pisos, instalaciones, estructura y sectores de producción. Lo único que había quedado en pie era la platea.
Mientras avanzaba la obra, Estilo Patagonia nunca dejó de producir. La Municipalidad habilitó rápidamente un espacio ubicado detrás del predio y allí Eduardo Chico armó un esquema provisorio de trabajo que le permitió sostener la actividad durante todos estos meses.
Las causas del incendio todavía no están claras, aunque Chico cree que pudo tratarse de un problema eléctrico luego de varios cortes de luz registrados ese día.
Hoy, donde hubo destrucción, vuelve a haber movimiento y producción. La nueva planta ya está lista para iniciar sus trámites finales de habilitación y marca un nuevo comienzo para uno de los proyectos gastronómicos y productivos más reconocidos de la comarca.







