“Memorias a la Mesa”: buscan recuperar recetas e historias de adultas mayores de Allen y Fernández Oro

La convocatoria invita a mujeres mayores de 60 años a compartir aquellas preparaciones familiares y tradicionales que forman parte de sus recuerdos. Treinta recetas serán seleccionadas para integrar un recetario comunitario que busca preservar los saberes gastronómicos de ambas localidades.
Una receta puede ser mucho más que una lista de ingredientes. Puede guardar el recuerdo de una abuela, los aromas de una cocina familiar, una celebración o esas preparaciones que durante décadas fueron pasando de generación en generación.
Con esa mirada nace “Memorias a la Mesa”, una iniciativa que propone recuperar y poner en valor las recetas, historias y saberes gastronómicos de las adultas mayores de Allen y General Fernández Oro, en el Alto Valle de Río Negro.


La convocatoria está destinada a mujeres de 60 años en adelante, quienes podrán presentar una receta familiar, tradicional o representativa de su localidad. La propuesta no apunta necesariamente a platos sofisticados, sino a preparaciones que tengan identidad y, especialmente, una historia detrás.
Recetas que también cuentan historias
Cada participante deberá enviar los ingredientes de la preparación, explicar su elaboración en un máximo de seis pasos e incluir una fotografía del plato terminado.
Además, podrán acompañar la receta con el relato, anécdota o recuerdo relacionado con ella. Ese componente será uno de los aspectos centrales de la iniciativa: recuperar no solamente sabores, sino también parte de la memoria gastronómica y cultural de las comunidades.
La convocatoria permanecerá abierta durante 60 días y, una vez finalizada, se seleccionarán 30 recetas: 15 correspondientes a Allen y otras 15 de General Fernández Oro. También habrá 10 menciones especiales y premios sorpresa.
Las recetas podrán enviarse a través de Facebook e Instagram, por WhatsApp al 2984161945 o mediante el correo electrónico nodointegralartesculinariasess@gmail.com.
“Memorias a la Mesa” parte de una idea sencilla pero potente: detrás de muchos platos cotidianos existe un patrimonio que pocas veces queda escrito. Recetas aprendidas mirando cocinar a madres y abuelas, secretos transmitidos de boca en boca y sabores asociados a determinados momentos de la vida.

Por eso, la consigna resume el espíritu de la convocatoria: no se busca la receta más sofisticada, sino aquella que tenga una historia para contar.
Y la pregunta queda abierta para las mujeres de Allen y Fernández Oro: ¿cuál es la receta que cuenta tu historia?

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