El II Festival de la Trufa de Invierno se realizará este sábado 15 de agosto en Trufas del Mallín, a pocos kilómetros de El Bolsón. Cocina en vivo, degustaciones, productores regionales y música serán parte de una jornada que busca acercar uno de los productos gourmet más singulares de la Patagonia al público.
La trufa patagónica tendrá su propia celebración este fin de semana. Este sábado 15 de agosto, de 12 a 16 horas, Trufas del Mallín, en Mallín Ahogado, abrirá sus puertas para recibir al II Festival de la Trufa de Invierno, una experiencia que combina gastronomía, producción, turismo rural y naturaleza en plena Comarca Andina.
La propuesta nació alrededor de un momento muy especial para los productores: la cosecha de la trufa negra de invierno. Pero el objetivo va mucho más allá. La idea es que quienes se acerquen puedan descubrir cómo se produce, conocer sus aromas y, especialmente, animarse a incorporarla a preparaciones cotidianas.
“El festival como tal es festejar, en cierta manera, lo que es la cosecha de trufas de invierno”, explicó Adrián Piris, productor de trufa patagónica y uno de los organizadores.

Del suelo patagónico a la cocina
Uno de los grandes atractivos de la jornada será la cocina en vivo a cargo del cocinero Pedro Martinet, quien ofrecerá una masterclass en la que la trufa será protagonista.
La intención será mostrar que este producto, muchas veces asociado exclusivamente con restaurantes sofisticados y alta gastronomía, también puede disfrutarse de una manera sencilla.
Pastas, huevos revueltos, risottos o carnes pueden transformarse con apenas una pequeña cantidad. El secreto está principalmente en su aroma.
A diferencia de otros ingredientes, la trufa no necesita largas cocciones. Por el contrario, las altas temperaturas pueden hacer que pierda buena parte de sus características aromáticas. Por eso suele incorporarse hacia el final de las preparaciones y encuentra una excelente combinación con alimentos que contienen materia grasa.
“La idea del festival es que los vecinos puedan tener el acercamiento, que es totalmente accesible a todo el mundo”, destacó Piris.

Una fiesta con identidad regional
El festival también funcionará como vidriera para otros sabores y productores de la región.
Durante la jornada estarán presentes emprendimientos como Cabañas Micó, gin Valkyria y Bodega Familia de Bernardi, además de representantes de la Feria Regional y la Feria de Río Negro.
Habrá degustaciones, viandas trufadas, productos regionales, música en vivo y sorteos de trufas y otros productos. Todo en un formato familiar y abierto tanto para los habitantes de la Comarca Andina como para quienes estén recorriendo El Bolsón durante el fin de semana.
Desde la Agencia de Turismo de El Bolsón (ATEB), su presidenta Adriana del Agua destacó la importancia de acompañar este tipo de iniciativas y sumar nuevas experiencias a la propuesta turística del destino.
“Es un evento muy importante para nosotros, dentro de las políticas turísticas que tiene también la agencia: acompañar a aquellos productores que trabajan con la actividad turística”, señaló.
La mirada apunta a mostrar un El Bolsón que va más allá de sus reconocidos paisajes: producción, gastronomía, bienestar, turismo activo y el trabajo de sus habitantes forman parte de una identidad que también puede convertirse en experiencia turística.

El paciente camino para producir una trufa
Detrás de cada trufa existe un proceso largo y particular.
En Mallín Ahogado, el proyecto comenzó hace aproximadamente 15 años y actualmente la producción se desarrolla en un predio con alrededor de 800 árboles.
La trufa es el cuerpo fructífero de un hongo que crece bajo tierra asociado a las raíces de determinados árboles. Esa relación, denominada micorriza, es fundamental para su desarrollo.
Lograr una plantación productiva requiere años de espera, preparación del suelo y condiciones específicas para evitar la competencia con otras micorrizas presentes naturalmente en el ambiente.
La trufa cultivada en Mallín Ahogado tiene origen europeo, aunque las características del suelo y el clima patagónico pueden imprimirle particularidades aromáticas propias.
Hoy la producción ya llega a diferentes establecimientos gastronómicos y el desafío es seguir ampliando ese camino y posicionar a la trufa patagónica dentro de la gastronomía nacional.

Una experiencia para saborear el invierno
El II Festival de la Trufa de Invierno propone algo más que probar un producto poco habitual: permite entrar a la chacra, acercarse a quienes lo producen y comprender el enorme trabajo que existe detrás de cada trufa que finalmente llega a un plato.
La cita será este sábado 15 de agosto, de 12 a 16 horas, en Trufas del Mallín, Mallín Ahogado. La chacra se encuentra a unos 700 u 800 metros por camino de ripio desde el acceso asfaltado.
Una excusa ideal para recorrer la Comarca Andina en invierno y descubrir uno de esos productos que, silenciosamente y bajo tierra, empiezan a construir una nueva identidad gastronómica para la Patagonia.






