La identidad gastronómica de Río Negro vuelve a encontrarse en El Bolsón

El 26 y 27 de noviembre se realizará la segunda edición del Foro de Identidad Gastronómica de Río Negro. Cocineros, productores y referentes del sector volverán a reunirse para pensar la cocina provincial desde sus productos, sus territorios y su gente.

¿Qué hace que una cocina tenga identidad? ¿Son sus productos, las recetas, quienes los producen, quienes cocinan o el territorio donde todo eso sucede?
Esas preguntas volverán a ponerse sobre la mesa en El Bolsón, que el 26 y 27 de noviembre será sede de la segunda edición del Foro de Identidad Gastronómica de Río Negro, un encuentro que busca seguir construyendo una mirada propia sobre la gastronomía provincial.
Y una de las primeras mesas anunciadas pone el foco justamente allí: “Alta cocina argentina con producto local”.


La propuesta reunirá a Patricio Negro, cocinero nacido en Viedma, de extensa trayectoria en la gastronomía argentina y con una cocina estrechamente ligada al producto y al territorio; y a Leonardo Perazzoli, cocinero rionegrino y Embajador de Punto Río Negro, protagonista de diferentes acciones de promoción de los sabores y productos de la provincia.
A ellos se sumará desde Mendoza Matías Gutiérrez, chef ejecutivo de Abrasado, restaurante recomendado por la Guía MICHELIN.


Tres cocineros, tres recorridos y una misma discusión: cómo llevar el producto de un territorio a una cocina de alto nivel sin que pierda su identidad.
Pero el Foro irá mucho más allá de los cocineros. Durante las dos jornadas se encontrarán productores, emprendedores, PYMES gastronómicas, estudiantes, instituciones, cámaras y referentes del turismo y la cultura.
Porque hablar de identidad gastronómica no es solamente hablar de platos. Es hablar de quien produce una fruta, un vino, una carne o un queso; de quien transforma ese producto en una cocina; de las recetas que pasan de generación en generación y también de las nuevas formas de contar un territorio a través de la mesa.
Río Negro tiene mar, cordillera, valles, estepa y una enorme diversidad productiva. El desafío es transformar toda esa riqueza en una identidad gastronómica reconocible y propia.
El 26 y 27 de noviembre, en El Bolsón, habrá una nueva oportunidad para seguir buscándola, debatiéndola y, sobre todo, construyéndola.

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