La propuesta abrirá en la costanera de Carmen de Patagones. Martín Pereyra, uno de los cocineros referentes de la Comarca, y su equipo se capacitan con Federico Domínguez Fontán, referente nacional y ex capitán del equipo argentino de maestros pizzeros.
Saladero se prepara para abrir sus puertas en la costanera de Carmen de Patagones con una apuesta que comienza mucho antes de encender los hornos: capacitación, técnica y una búsqueda centrada en recuperar la identidad de la pizza argentina.

Al frente del proyecto está Martín Pereyra, uno de los cocineros referentes de la Comarca, quien junto a sus socios decidió instalar la nueva pizzería en la costanera maragata.
Y aun con años de trayectoria en la cocina, Pereyra decidió capacitarse específicamente en pizza. Para eso convocó a Federico Domínguez Fontán, quien llegó a Patagones para trabajar junto a él y todo su equipo.
“Lo convoco para que me capacite a mí y a mi equipo para hacer pizza argentina moderna”, explica Pereyra.
Fontán fue durante diez años chef ejecutivo del emblemático Hotel Llao Llao y lleva más de dos décadas vinculado al mundo de la pizza. Fue capitán del equipo argentino de maestros pizzeros y participó en el desarrollo y asesoramiento de numerosas pizzerías.

Una pizza con identidad argentina
La propuesta de Saladero estará centrada principalmente en dos estilos: pizza al molde y pizza a la piedra.
“Me dedico a hacer una pizza argentina, a rescatar la pizza argentina”, explica Fontán.
La capacitación aborda recetas, fermentaciones, prefermentos, harinas y métodos de elaboración para conseguir mejores masas, aromas, sabores y texturas.
“Todas las pizzas bien hechas me gustan. No elijo una pizza por sobre otra, elijo una pizza por técnica”, resume Fontán.
Pereyra, por su parte, llevará su impronta de cocinero a los sabores.
“Vamos a salir con los sabores tradicionales, pero tienen una impronta que yo les puedo dar como cocinero. Los toppings van a ser diferentes. Va a haber pizzas para todos los gustos”, adelanta.

Saladero, un nombre que recupera historia
El nombre tampoco fue elegido al azar. En ese sector de la costanera funcionó antiguamente un saladero, cuando los barcos remontaban el río y llegaban al puerto de Patagones. Allí se procesaban y secaban carnes y pescados que luego eran embarcados.
Parte de aquella historia estará presente en el nuevo espacio, que conservará la impronta del frente y tendrá antiguas fotografías de Carmen de Patagones en su interior.
Saladero tendrá capacidad para unas 50 personas en el salón, además de patio y mesas exteriores. También contará con una barra de tragos y bartender, ampliando la propuesta más allá de una pizzería tradicional.
La apertura está prevista para la primera quincena de noviembre, probablemente cerca del día 15.
Todavía falta encender definitivamente los hornos, pero la apuesta ya está planteada: hacer una gran pizza argentina.






