Los hermanos Sosa hicieron historia en Guardia Mitre: ganaron por tercera vez la Fiesta Provincial del Jabalí al Asador

Guardia Mitre volvió a vivir este sábado una jornada atravesada por el humo, el fuego lento y la pasión por el asado. La tercera edición de la Fiesta Provincial del Jabalí al Asador terminó con un nombre que ya quedó definitivamente marcado en la historia del concurso: los hermanos Héctor y Eduardo Sosa, representantes del Club Villa Morando de Carmen de Patagones, volvieron a quedarse con el primer puesto y alcanzaron un récord que impresiona: ganaron tres ediciones del certamen.


En una competencia que año tras año suma nivel, equipos y prestigio, los Sosa lograron nuevamente imponerse ante algunos de los mejores asadores de la Patagonia y otras provincias argentinas. El jurado evaluó cocción, sabor, textura, presentación y técnica, en una disciplina donde no alcanza solamente con hacer fuego: hay que entender los tiempos, respetar el producto y dominar una cocción larga y exigente.


El podio dejó en claro el carácter federal que ya tiene la fiesta. El segundo puesto fue para “Los Más Completos”, de San Martín de los Andes, Neuquén, mientras que el tercer lugar quedó para “Los Galeses”, de Puerto Madryn, Chubut.
El cuarto puesto fue para la Escuela N°5 Luis Piedra Buena, de Guardia Mitre, y el quinto lugar terminó empatado entre “Asadores de Firmat”, de Santa Fe, y la Agrupación Criolla Unidos por la Tradición, de Carmen de Patagones.

Una fiesta que ya encontró identidad propia
Durante toda la jornada del sábado, Guardia Mitre recibió visitantes de distintos puntos de Río Negro, Neuquén, Buenos Aires, Chubut, Santa Fe y Santiago del Estero. Hubo patio gastronómico, espectáculos musicales, productores regionales, artesanos y, sobre todo, muchísimo movimiento alrededor del gran ritual del fuego.
Participaron equipos provenientes de localidades como Viedma, Cipolletti, San Javier, Puerto Madryn, Arequito, Montes de Oca, Carmen de Patagones y Santiago del Estero, entre otras. El concurso volvió a mostrar que ya dejó de ser un evento local para transformarse en una competencia gastronómica con reconocimiento regional.
El jabalí al asador tiene además una identidad muy propia en esta zona. La combinación de cocción lenta, humo, leña y carne salvaje genera sabores intensos y particulares que convierten al concurso en una experiencia distinta dentro del mapa gastronómico patagónico.

Pero además del espectáculo culinario, la fiesta tiene algo difícil de fabricar: autenticidad. En Guardia Mitre el asado no aparece como escenografía turística. Forma parte de una tradición real, ligada al campo, al encuentro y a la cultura popular de la región.
La tercera edición terminó dejando una sensación clara: la Fiesta Provincial del Jabalí al Asador ya se consolidó como uno de los grandes encuentros gastronómicos y populares de la Patagonia. Y mientras los fuegos se apagan, en Guardia Mitre ya empieza a sentirse la ansiedad por la próxima edición.

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