Primer concurso de pintxos vascos en la Comarca

Organizado por el centro Vasco de Viedma y Patagones “Aberri Etxea” este sábado a partir de las 19.30 horas, en la sede ubicada en la calle Alberdi 169, se llevará a cabo el primer concurso de pinxto vascos.

Es abierto a todos lo que quieran participar y la inscripción es libre y gratuita. Habrá importantes premios para los primeros tres puestos.

Para inscribirse y Bases y condiciones al mail: centrovascoviedmapatagones@gmail.com Teléfono: 2920 271046.

¿Qué son los Pintxos?

Son autenticas joyas culinarias que se han convertido en seña de identidad de la gastronomía del País Vasco. Están elaborados con los productos más típicos y habituales de la cocina vasca (la merluza, el bacalao, las anchoas, los txipirones, los champiñones…), y si bien algunos pueden parecer sencillos (como los pimientos rellenos, las croquetas o la clásica tortilla de patatas) otros han alcanzado tal grado de sofisticación que se consideranverdaderas obras de alta cocina en miniatura.

Originariamente se llamaba pintxo a una pequeña rebanada de pan sobre la que se colocaba una pequeña ración de comida que iba sujeta al pan con un palillo, aunque hoy en día los pintxos han evolucionado tanto que ésta ya no es una característica obligatoria.

A diferencia de las tapas, que en algunos bares del Estado Español se sirven acompañando la bebida y van incluidas en el precio, los pintxos en el País vasco se deben pedir por separado. Las barras de los bares de pintxos están repletas de todo tipo de variedades, llenando de color, sabor y olores, el ambiente alegre y bullicioso de este tipo de establecimientos, cuya visita se convierte en una delicia auténticamente vasca y sumerge al visitante de lleno en la vida social de la población local. Placer y cultura autóctona fusionados en cada bocado.

Lo habitual suele ser coger uno mismo el pintxo de la propia barra con una servilleta y degustarlo de pie junto a ella, mientras se charla animadamente con los amigos. Pero también se puede pedir al camarero que nos los sirva en un pequeño platito y buscar un rinconcito más tranquilo donde poder sentarnos y saborearlo con mayor deleite y dedicación. Sobre todo si el pintxo debe ser consumido en caliente, puesto que el camarero lo calentará antes de servírnoslo.

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