El fuego volverá a ser protagonista en Guardia Mitre. El próximo 8 y 9 de mayo, la localidad rionegrina celebrará la 3° edición de la Fiesta Provincial del Jabalí al Asador, un evento que crece año a año y que ya se consolida como una de las citas más convocantes de la gastronomía patagónica.
Con el aroma del asado a la cruz como bandera, el corazón de la fiesta será nuevamente el concurso de asadores, donde equipos de distintos puntos de la región competirán por el título de campeón y por una premiación que este año alcanza los 800 mil pesos para el primer puesto.

El ritual del fuego, en clave de competencia
El certamen no deja nada librado al azar. Según el reglamento oficial, los participantes deberán cocinar exclusivamente jabalí a la cruz, respetando técnicas tradicionales y utilizando únicamente sal y pimienta como condimento.
El jurado evaluará aspectos que van mucho más allá del sabor:
el manejo del fuego
la técnica de cocción
la presentación
la vestimenta tradicional
la limpieza y organización del equipo
Cada detalle cuenta en una competencia que busca poner en valor no solo el resultado final, sino también el proceso y la cultura que rodea al asado.

Un jurado de alto nivel
Uno de los grandes diferenciales de esta edición será la calidad del jurado, integrado por referentes de peso en el mundo gastronómico y parrillero.
Se destaca la presencia de Natalia Barrionuevo, sommelier de carnes , quien aportará una mirada técnica y especializada sobre el producto y su cocción.
También formará parte el chef Francisco Ventura, junto al reconocido a nivel internacional Fabrizio Sergio, cuya trayectoria suma prestigio a una competencia que busca seguir creciendo en calidad y proyección.
La diversidad de perfiles en el jurado garantiza una evaluación integral, donde se cruzan la tradición, la técnica y la mirada profesional de la alta cocina.

Tradición, identidad y producto regional
Uno de los aspectos más interesantes de esta fiesta es su anclaje en el territorio. El jabalí, una carne cada vez más presente en la gastronomía patagónica, se convierte aquí en símbolo de aprovechamiento, saberes rurales y cocina con identidad.
El reglamento incluso permite a los equipos sumar productos regionales para acompañar la propuesta, generando un espacio donde conviven tradición e innovación.
Una fiesta que no se suspende
Ni siquiera el clima será un obstáculo. La organización confirmó que el evento no se suspende por lluvia, lo que reafirma el espíritu del asador: adaptarse, resistir y seguir adelante con el fuego encendido.
Los competidores tendrán un máximo de 3 horas y media para completar la cocción, en un esquema que exige precisión, experiencia y temple.

Mucho más que un concurso
Más allá de la competencia, la Fiesta Provincial del Jabalí al Asador se proyecta como un encuentro cultural y gastronómico que convoca a vecinos, productores y visitantes.
Habrá sabores, historias y ese clima de comunidad que solo se genera alrededor de un fuego compartido.
En tiempos donde la cocina busca reconectar con sus raíces, eventos como este confirman que la tradición sigue viva… y que en la Patagonia, el asado también se escribe con identidad.






