Durante el último fin de semana, Las Grutas fue escenario de una nueva edición de Punto Río Negro, el festival que reúne producción, gastronomía y turismo en un mismo espacio, con una propuesta pensada para residentes y visitantes que colmaron la costa rionegrina en pleno verano.
El evento se desarrolló con una fuerte impronta territorial: productores de distintos puntos de la provincia, cocineros, emprendedores gastronómicos y proyectos ligados a la identidad regional convivieron en un mismo predio frente al mar, generando un punto de encuentro entre quienes producen alimentos y quienes los consumen. Desde frutas finas del Alto Valle y la Comarca Andina, hasta elaboraciones del Valle Inferior y del Golfo San Matías, la diversidad fue uno de los grandes ejes del festival.
Clases magistrales: cocina en vivo y producto rionegrino
Uno de los puntos más convocantes fueron las clases magistrales de cocina, con cocineros y profesionales que pusieron en valor ingredientes de la provincia y técnicas contemporáneas. Pasaron por el escenario gastronómico Germán Namor, con una propuesta de cocina maridada con vinos rionegrinos; María José Marini (La Celestina del Mar / Viedma), que trabajó producto regional con mirada de costa; y el chef Aníbal Ramírez, chef ejecutivo del Sheraton Bariloche, con platos que conectaron hotelería, territorio y técnica.

También tuvieron su espacio los jóvenes cocineros Roque Robles y Milena Paz Pil, estudiantes del Instituto de Formación Continua de San Antonio Oeste, que presentaron el plato ganador del Seminario Punto Río Negro, una señal clara del recambio generacional en la cocina regional. La grilla se completó con la cocinera Lili Molinas, enfocada en ingredientes rionegrinos y recetas de cercanía.
El capítulo bebidas sumó identidad patagónica con la bartender Maru Ávila, que presentó coctelería con insumos locales, y la sommelier Katherina Iogna, quien acompañó las demostraciones con una lectura enológica de los vinos de la provincia.
La cava marina: vinos del fondo del mar
Entre las experiencias más singulares del fin de semana se destacó la extracción de la cava marina, una acción que volvió a poner a Las Grutas en el mapa de las propuestas enológicas innovadoras. En esta edición se recuperaron vinos de 19 bodegas que fueron criados bajo el mar, aprovechando las condiciones naturales del Golfo San Matías —oscuridad, temperatura estable y presión— para una evolución diferente de los vinos.

La actividad despertó gran interés del público, que pudo conocer de cerca cómo funciona este método de guarda submarina y qué impacto tiene en el perfil sensorial de las etiquetas. La cava marina se consolida así como un atractivo que cruza enología, turismo y paisaje costero.

Producción local, turismo y encuentro
La feria de productores permitió recorrer y conocer quiénes están detrás de los alimentos que circulan en la provincia: quesos, dulces, conservas, aceites, cervezas artesanales y elaboraciones con valor agregado. En paralelo, la agenda sumó música en vivo, propuestas culturales y espacios para toda la familia, reforzando la idea del festival como un paseo integral: comer, comprar, aprender y disfrutar del paisaje costero en un mismo recorrido.
Punto Río Negro volvió a funcionar como una vidriera de la producción rionegrina en pleno destino turístico, conectando al público con el territorio a través de sus sabores. Con buena respuesta de asistentes y una propuesta que combinó cocina, producto y experiencias diferenciales como la cava marina, la edición en Las Grutas dejó una postal potente del verano: Río Negro también se cuenta desde lo que produce y lo que cocina, del valle al mar.













