Del 6 al 8 de marzo de 2026, la ciudad de Cipolletti volverá a encender los fuegos con una nueva edición de la Feria Gastronómica Semilla, un encuentro que se consolidó como uno de los movimientos culinarios más interesantes del Alto Valle.
Con entrada libre y gratuita en el Complejo Cultural Cipolletti, la propuesta vuelve a poner el foco donde corresponde: en el producto, en quienes lo trabajan y en el cruce entre cocina y territorio.
Cocineros confirmados: identidad, técnica y recorrido

La edición 2026 suma nombres de peso.
Entre ellos estará el reconocido chef Lele Cristóbal, referente de la cocina federal argentina y creador de 130 Paradas Sangucheras. Con más de dos décadas de trayectoria, su cocina pone el acento en el producto, en la simpleza bien entendida y en los sabores que cuentan historias.

También formarán parte de la grilla:
Mecha Solís, con una propuesta que combina técnica, sensibilidad y respeto por el ingrediente.
Simón Lochbaum, representante de una cocina actual que dialoga con el territorio y aporta una mirada contemporánea sobre la identidad regional.

La combinación no es casual: Semilla vuelve a apostar por el cruce entre referentes nacionales y protagonistas que construyen la escena gastronómica desde distintos puntos del país.
Producto, fuego y comunidad
Semilla no funciona como un simple patio gastronómico. Es cocina en vivo, clases magistrales y demostraciones abiertas donde el público puede ver procesos, técnicas y transformaciones en tiempo real.
Habrá foodtrucks, productores regionales, bebidas artesanales y propuestas que pondrán en valor los ingredientes del Alto Valle. El evento, además, se desarrollará en el marco de la tradicional Corrida de la ciudad, ampliando el movimiento y consolidando un fin de semana donde deporte, cultura y gastronomía conviven.

La feria creció porque entendió algo clave: la gastronomía regional ya no es promesa, es presente. Y cuando se expresa en el espacio público, se convierte en identidad.
Durante tres días, Cipolletti no solo cocinará. Pondrá en escena lo que está pasando en su cocina.
Si querés, podemos cerrar con una frase más punzante, bien de firma, algo que deje resonando el concepto de territorio y cocina patagónica.






